¡¿Murió Sandro?!
La cosa es así: en el periodismo es natural anticipar la redacción de ciertas noticias que puedan ser inminentes con tal de adelantarse a la propia realidad y poder competir con otros medios por quién tiene la primicia o bien, quién preparó el mejor informe. Lo que no es normal es que salgan a la luz (a la web, en este caso) las notas necrológicas cuando la persona en cuestión aún no ha muerto siquiera.
Esto pasó ayer sábado cuando en la web se deslizó el suplemento especial que Clarín había hecho por si Sandro se moría. Esperemos que a ningún medio se le escapen las “necro” de Mirtha Legrand, China Zorrilla, Pity Álvarez, Ernesto Sábato, y demás.
Pueden descargarlo haciendo click aquí.
No existen notas relacionadas.





















Lo peor de todo es que ahora si este ‘fuego’ no se va olvidar jamas…
Un gran aplauso al periodismo por crear sus propios parasitos, mantenerlos cuando les resulte benficioso, y cuando su vida tragica termine con pastillas para dormir, levantarlos hacia el plano quasi-mistico-revolucionario donde se encuentran aquellos ‘inolvidados’ que hoy hacen mas guita que nunca (ej. Michael Jackson, Rodrigo, Elvis, etc.).
Muchas gracias, Clarin, pero prefiero leer sobre lo que sufre la gente que no tiene la fortuna de encerrarse en una burbuja ni en una cultura barata, y no tener que abrir el diario para que me recuerden que hoy es el aniversario de la muerte de… (insertar nombre aqui).
Dejando de lado el error cometido al publicarlo y la cuota de humor con que uno se lo puede tomar, es interesante ver cómo se maneja el periodismo hoy en día (y siempre, recuerdo que Rubén Dario tuvo que escribir la necrológica de Mark Twain también antes de que se muriera). En fn, las noticias se escriben antes de que sucedan. En este caso de Sandro la cosa es fácilmente comprobable (Sandro no murió, al menos por ahora), ¿pero qué pasa cuando nos inventan noticias que no podemos corroborar?