La magia la haría el decreto 904/08

La presidente Cristina Fernández de Kirchner anunció la creación del programa de redistribución social. Tendrá como objetivo la construcción de hospitales públicos, viviendas urbanas y la mejora de caminos y rutas. Para financiar el nuevo plan se utilizarán las retenciones que superen el 35 por ciento.
Pero… pará pará pará…
¿Cómo puede ser que se use la Cadena Nacional para anunciar como megaextraordinario y buenísimo algo que debiera haber sido algo corriente desde hace años?
¿Nos están cargando? ¿Esto es el mundo del revés? Hace añares que nos venden que mientras más turistas tengamos a todos nos va ir mejor. Yo no vi un peso. ¿Vos viste un peso? Yo no vi ninguno.
¿Vos y yo nos tenemos que creer que AHORA SÍ van a tratar de "redistribuir" las riquezas? (Las comillas dobles fueron intencionales).
La verdad es que es una jugada un tanto sucia… digamos, el Gobierno usó una estrategia viejísima: poner en el medio al pueblo. Entonces ahora pretende que, definitivamente, el pueblo (los no-chacareros digamos) nos pongamos en contra del agro. Pretende que vayamos a reclamar esos millones roñozos que igualmente jamás íbamos a ver.
¡BASTA BASTA BASTA!
Nos vemos en el 2011, para ver qué está hecho de todo esto. Tomémosle la palabra, luego NO MORE PENGUIN.
Notas relacionadas:





















Disiento en este caso amigo blogger… me parece que no hubo mucha opción, y que esto, que efectivamente es megaextraordinario y buenisimo, y deberia existir hace años…. no lo habia hecho nadie antes….Como es, si lo hace porque lo hace y si no por que no??? no hay un poco de animosidad - siempre esta todo mal- en su comentario? Cariños….
Es que todavía no hizo nada. Nada.
Gobierno tras gobierno propone, sugiere, infiere, induce y hasta intenta, pero nadie hace nada.
Nada.
Todos prometen, porque el futuro no es de nadie. Pero nadie recuerda, porque saben que el pasado es compartido.
Nadie.
Por supuesto que hay animosidad. Animadversión. Hartazgo. Y demás sinónimos.
El presidente actual, El Néstor, y su intérprete ante el pueblo, La Cristina, se burlan de la gente con los índices que dibujan.
De todos.
No me gusta leer que ella grita a lo Evita que ya casi no hay desnutrición, cuando está mirando un número dibujado.
No me banco las promesas de un político a través de una cadena.
Basta de eso.
No existe.
Se pierde en el éter.
¿Por qué nadie habla de las retenciones al petróleo y a la pesca?
Porque El Néstor, Don Julio y La Cristina tienen tarasca ahí, por eso.
Basta. Nadie. No. Nunca. Todos.