… o EEUU, China y Tíbet
No es una letra de una canción de heavy metal, ni mucho menos un verso de algún romancero épico.
Son las tres palabras que en estos días más pronuncian los analistas internacionales. Entre ellos, el sociólogo norteamericano antimperialista James Petras.
Muchos de nosotros conocemos o escuchamos de oído cosas terribles acerca de los Derechos Humanos en China en los últimos años: torturas, represiones, desapariciones, censuras, etc. Pero también es útil para una buena formación de opinión escuchar otra campana (no necesariamente pro-china).
En un tramo de la entrevista radial realizada por Efraín Chury Iribarne en Radio Centenario, Petras fue cuestionado por la relación de EEUU con los estados separatistas a nivel mundial y en particular con el Tíbet. Esto fue parte de lo respondido:
“… Los cálculos sobre las guerras fallaron, es decir la conquista de Irak no se puede realizar, lo mismo en Afganistán, que pasaron a ser guerras prolongadas e imposible de ganar y eso frenó otras guerras invasoras, pero no frenó las agresiones militaristas que siguen probando y también la política agresiva a partir de la subversión como las mal llamadas contrarevoluciones de colores en Ucrania, en Kosovo, en Georgia y ahora con las agresiones contra China con la rebelión de la teocracia y los asesinatos de chinos en Lhasa y otros lugares, quemando tiendas y provocando la intervención del ejército de China y después publicándolo como un pueblo oprimido y aplastado por un poder.
Todo este montaje está orquestado desde la CIA que ha pagado el salario del Dalai Lama y hace por lo menos 40 años que está subvencionando el ejército del Dalai Lhasa que se pretende hacer pacifista. Todas esas agresiones y ahora las bases en República Checa y Polonia son indicaciones de que la táctica de conquistar nuevos territorios incluso perjudicar a Rusia y China siguen siendo operativos, a pesar que como decía, hay sectores del imperialismo norteamericano muy debilitados; sectores económicos que no se están favoreciendo de esta política agresiva.”
La entrevista completa en “Rebelión“.
En otra entrevista, Petras es aún más duro y más detallista acerca de la administración del Premio Nobel de la Paz Dalai Lama:
“El Dalai Lama está trabajando con el gobierno norteamericano, en particular con la CIA, desde los años ‘50. Hay un libro publicado por la Universidad de Kansas, de un profesor experto en Tíbet y un ex director operativo de la CIA, donde con mucho orgullo cuentan cuando ellos financiaron el levantamiento del ‘58, aquella rebelión de los tibetanos y cuentan cuánto pagaban al Dalai Lama para dirigir y ampliar este levantamiento. Para nada es un pacifista, es un gran hipócrita. Cuando quemaron tiendas y mataron civiles chinos en el capital de Lhasa, no mencionan que los rebeldes utilizaron violencia bajo su dirección.
Él se proclama pacifista, dialoguista, pero mientras recibe dinero del gobierno norteamericano, fomenta la violencia y después denuncia la respuesta del Estado. Los años de mortalidad antes de la reincorporación a China del Tíbet eran 30 años. La gran mayoría de los campesinos eran siervos de los templos de los budistas. No existía ninguna libertad de expresión, ninguna capacidad de alimentar la familia. Era una sistema semi-esclavo, semi-feudal teocrático.
Este levantamiento en este momento es una política de Estados Unidos de desprestigiar a China frente a los Juegos Olímpicos.”
La entrevista completa en “Radio 36“.
¿Más sobre James Petras?:
- http://petras.lahaine.org/
- http://www.rebelion.org/petras.htm
¿Qué pensás al respecto?
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